MALLORCA EN UNA REBANADA DE PAN

Así como las vacas de Kobe son criadas en pastos libres, música, masajes, cerveza, paz y armonía, el cerdo negro, característico de la sobrasada de Mallorca, lleva una dieta muy estricta. La dieta de este animal consiste en cebada, leguminosas e higos. Y se le aleja de productos de huerta, trigo, bellotas o tubérculos, ya que afecta a la consistencia de la grasa que acompañará a la carne para elaborar la sobrasada.

La sobrasada, producto con sello de INDICACIÓN GEOGRÁFICA PROTEGIDA. tiene un alto valor energético y nutritivo y está ligada a la gastronomía mediterránea. Si tenemos en cuenta que uno de los ingredientes básicos de este embutido untable es el pimentón, no solo para dar sabor, sino también como antioxidante, gracias a los carotenos y las xantofilas, precursores de la vitamina A, la intensidad del sabor está asegurada.

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Este embutido se presenta según la variedad de tripa utilizada como se muestra en la foto: longaniza, rizada, semirizada, culana, bufeta, potru, tarrinas, o la bisbe la más espectacular de todas, ya que una pieza puede pesar hasta los 30 kilos.

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La sobrasada se utiliza en la cocina, bien como materia prima o como ingrediente secundario para elaborar recetas innovadoras. Es un gran potenciador de sabor para verduras, potajes y repostería salada. Actúa también como colorante natural en cocidos, pastas, arroces y caldos. Además, se emplea para acompañar carnes, verduras, hortalizas, pastas y pescados, e incluso se incluye en algún postre.

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A quién no se le hace la boca agua con solo imaginar unas deliciosas croquetas, o unos raviolis, rellenos de sobrasada, o unos langostinos salteados con sobrasada picante. Tan español como un huevo frito maridado con una tostada de esta salada delicatesen. Por tanto, la sobrasada de Mallorca se convierte en un alimento adecuado para adolescentes y personas que ejercen una gran actividad física.

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Un maridaje isleño habitual es extender la sobrasada en una rebanada de pan, y regarla con una generosa cantidad de miel, azúcar o confitura de albaricoque. ¿Te atreves?

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